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  • LA ORGANIZACIÓN COLEGIAL SE PONE A DISPOSICIÓN DE PACIENTES Y PROFESIONALES 
  • NUEVAS PUBLICACIONES

• Libro Blanco de la Salud Bucodental en España
• Atlas de la Odontología

  • EL CONSEJO INSISTE EN RECLAMAR MEDIDAS PARA EVITAR QUE SE REPITAN ESTAS SITUACIONES
  • ENTREVISTA A ÓSCAR CASTRO

“Si el Gobierno no actúa con contundencia, estos casos volverán a repetirse en el futuro”

Todos Tenemos la obligación de escuchar. Cuando tengas la oportunidad de leer esta revista profesional en tu consulta habrá caído, para alivio de todos, el pesado telón de las elecciones generales. Por lo tanto, hoy al escribir este editorial, no conocemos si gobernarán unos pocos en minoría, si habrá pactos de legislatura o si por el contrario la desmedida ambición de poder de otros, interrumpirá temporalmente, la deseada recuperación económica que tanto necesita esta profesión.

Los compañeros de profesión que ya peinamos canas, recordamos un conocido anuncio de la televisión que, en la década de los sesenta, intentaba prevenir la quema de los bosques con esta conocida frase: “cuando un monte se quema, algo suyo se quema…”. Desde entonces y hasta ahora, miles de teorías han intentado justificar la quema incontrolada de nuestros bosques, repartiendo culpas y pecados entre madereros, agricultores, ganaderos, especuladores, políticos y pirómanos, sin que se haya podido alcanzar, durante todos estos años, ninguna solución acertada que ponga fin a esta atrocidad que se comete contra nuestra naturaleza. La reciente declaración del Consejo General de Dentistas, apoyada por la Asociación Nacional de Estudiantes de Odontología y otras muchas Instituciones, en contra de la creación de una nueva Facultad de Odontología en la Comunidad Autónoma de Murcia, no solo indica que la problemática de la profesión sigue siendo la misma, sino que llueve sobre mojado, a pesar de las continuas y justificadas advertencias de la profesión, que la sordera crónica de la ANECA se niega a escuchar. Porque realmente, ¿cuáles son las auténticas razones que llevan a nuestros dirigentes políticos a crear facultades sin sentido, sin necesidad y sin el apoyo de la profesión? Resulta evidente que el proyecto de crear una Facultad de Odontología es un argumento goloso para la captación de votos y de ahí la cercanía que estas iniciativas guardan con las citas electorales. Pero también porque los políticos suelen justificar el caudal de riqueza social y económica, además de convertirse su implantación en un estímulo previsible de creación de empleo que hipotéticamente viene unido a la toma de estas decisiones y a la posterior petición subliminal del voto.

La designación de España como sede del Congreso 2017 de la Federación Dental Internacional (FDI) ha supuesto la aparición de una luz al final de un túnel en el que nos había metido la crisis económica, social y profesional que ha asolado nuestra profesión durante estos últimos años.

Esta excelente noticia tiene además una serie de consecuencias para nuestra profesión que no debemos olvidar:

En primer lugar, supone el reconocimiento de las acciones políticas y profesionales que el Consejo General de Dentistas ha desarrollado a nivel internacional durante los últimos años, acciones e iniciativas, que por cierto, no siempre han sido comprendidas por todos.

En segundo lugar, representa una respuesta a las políticas de cohesión interterritorial que ha puesto en marcha este Comité Ejecutivo, y que ha facilitado la unanimidad en el proyecto y en una designación de la que todos, sin exclusiones, nos debemos sentir orgullosos, ya que es nuestro país y no un determinado territorio, quién organiza el evento.

Las reuniones que el presidente y el Comité Ejecutivo del Consejo General de Dentistas han realizado en estas últimas semanas a diferentes autoridades de nuestro país, han tenido diferentes objetivos. Por un lado, trasladar a S.M. la Reina el sentido y alcance del Día Mundial de la Salud Bucodental, destacando el deseo de poder garantizar el derecho de todos los ciudadanos a recibir una asistencia odontológica de calidad, universal y gratuita.

Y, por otro, dar a conocer tanto al ministro de Sanidad y Consumo, como al presidente de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados y a los distintos representantes universitarios, los actuales problemas de nuestra profesión: plétora profesional, ausencia de numerus clausus, paro y subempleo, intrusismo o la existencia de una publicidad engañosa y denigrante, que cada día golpean nuestra ya maltrecha dignidad profesional.

Este conjunto de reuniones han tenido una especial importancia para nuestra profesión: la mayoría de los representantes políticos y sociales desconocían la situación de crisis profesional y económica a la que nos enfrentamos desde hace ya ocho años. Además, que las soluciones que se podrían encontrar para nuestros problemas son muy diferentes a las que habitualmente aplican y plantean nuestros políticos en otros ámbitos profesionales de la Sanidad. Por ello, es necesario reconocer que la mayor parte de los profesionales de la Odontología en este país han tenido que plantar cara a la crisis sin poder recortar sus gastos corrientes, sin disminuir la calidad de los materiales utilizados y, sobre todo, mejorando la atención a cada uno de sus pacientes, a pesar de una disminución progresiva de los ingresos, circunstancia a la que han hecho frente en muchos casos, con su propio patrimonio. Todas estas circunstancias deben de ser conocidas de primera mano por las autoridades políticas e institucionales, para que comprendan las singularidades de nuestra profesión, la reconozcan como un servicio público necesario y para que se busquen de manera urgente un conjunto de soluciones para una profesión, que siempre ha cumplido con sus obligaciones y cuyos privilegios, son tópicos del inconsciente colectivo, afortunadamente, ya anclados en el pasado.